DESDE EL CLÓSET DE LA ANTROPOLOGÍA

Te damos la bienvenida
Te invitamos a discutir el quehacer antropológico en materia de la ética. Asimismo, aprovecha este espacio para opinar acerca del compromiso del antropólogo.

Translate

domingo, 24 de junio de 2012




Cuantas veces me mataron
Cuantas veces me morí
Sin embargo estoy aquí resucitando
Gracias doy a la desgracia
y a la mano con puñal
porque me mató tan mal
Y sigo cantando...
En el nombre de una idea 
Yo no me quiero morir

2 comentarios:

  1. Dicen que me arrastrarán por sobre rocas cuando la revolución se venga abajo, que machacarán mis manos y mi boca, que me sacarán los ojos y el badajo; será que la necesidad parió conmigo, la necedad de lo que hoy resulta necio, la necedad de asumir al enemigo, la necedad de vivir sin tener precio.
    Si no se habrá de morir por una idea entonces ¿por qué habré de morir y más aún…vivir?
    Como personas y no como antropólogos no concebimos la vida sin el “otro” porque vemos que hay un más allá después de nuestra nariz… y de nuestros libros obviamente. Colonizar y descolonizar son conceptos, lástima que no podamos saltar de ahí a la vida donde existe la verdadera lucha.
    Definitivamente el mundo es alteridad: es tibieza, pasión, egoísmo, comunión, compromiso, comodidad; pero para resucitar compañero, hay que morir primero.

    Y no soy anónima, soy Fátima

    ResponderEliminar
  2. Muy de acuerdo con tu punto de vista. Respetable. Si por una idea no se habrá de morir ¿por qué morir entonces? mi respuesta es, yo hasta el momento, por ninguna pero respeto y apoyo a los que sí quieran hacerlo. Sin juzgamientos, con admiración y respecto, los apoyo. Con el mundo que tengo de mi nariz hacia mis ojos me basta. Afortunados los que tienen toda una vida y un mundo por el que vivir o morir. Saludos. Fatima.
    Yo tampoco soy Anónimo. Soy Pedro petrucci pero tu puedes llamarme como quieras. Seguramente ya tendrás mucho adjetivos para mi.

    ResponderEliminar